Celebraciones, bonitas celebraciones

HappyNo es posible que el tiempo pase más lento, no es posible aprender con lentitud y con tranquilidad.

No es posible pararse a pensar mientras todo lo demás se mantiene inmóvil.

No es posible saborear de la misma manera todos los momentos, y menos aún disfrutarlos como se deben.

El tiempo, imposible de controlar y de domar, imposible de poseer y de obtener.

Otro año más, cargado de nuevas sensaciones, emociones, aprendizaje y sobretodo, otro año más a vuestro lado.

Espero encontraros de aquí a unos días, y que todo lo que ahora nos rodea pueda ser igual o mejor.

Días que no quiero que pasen en balde, días que no siempre serán fáciles de coger. Días que no volverán a pasar, días que conservaré y que querré tenerlos guardados en mis mejores recuerdos.

Días que vendrán.

Días que me llevarán.

Días que me encontraré de nuevo.

Días que apreciaré como nunca había apreciado.

Y sobretodo, días que me harán diferente.

Días… Como el 21.

 

Encontrar nuestro oro…

TiempoHoy toca prestar atención por aquí.

Toca prestar atención a algo más de lo que vemos a simple vista.

Se trata de ver más allá de nuestro horizonte. Cerrar los ojos y escuchar con el corazón qué es lo que nos rodea.

Escuchar sin intención de evitarlo. Reconocer el mañana incierto y la joya de hoy.

Escuchar sin dejarnos influir por la estupidez humana, evitando que nos engatuse con tópicos, sensaciones y emociones que nos transmitan de forma desfavorable.

Escuchar y no por ello convertirnos en estúpidos en el intento.

Cerrar los ojos y comprender qué significa el paso de un segundo… Y de otro… Y de otro más…

Unos segundos que vendrán sin apenas darnos cuenta y que desaparecerán de forma fugaz.

Segundos que se convertirán en minutos, minutos en horas, horas en días… Y días en años y más años… Acumulando tiempo y más tiempo…

Tiempo2Tiempo que quizá nos traiga consigo tristeza. Una tristeza que encontramos al recordar que años pasados no han dado el fruto que debían dar, que por desgracia no hemos sabido hacer lo que debíamos… No hemos sabido sentir, escuchar, interpretar y lo más importante de todo: comprender.

Un paso del tiempo que en ningún momento nos ha ayudado a asimilarnos y que de forma desafortunada tampoco nos ha llevado a puerto alguno. Un paso del tiempo que nos ha estancado en un pasado mal creado por nuestro ser.

Estancados, con un segundo más… Y otro… Y otro más… Segundos atrapados con nosotros, segundos convertidos en polvo, desechos por nuestra culpa. Polvo que no podrá ser de nuevo objeto de valor alguno.

Pero el reloj sigue en marcha, sigue avanzando y sin esperarnos.

Hoy pues, este es un estado que por encima de todo, no podremos ni deberemos permitir.

Llegado el momento, cortaremos raíces, nos liberaremos de presiones inútiles y lucharemos a contracorriente.

Se trata de ser libre y ver de nuevo esos segundos, esos pequeños lingotes de oro que alguien nos ha permitido saborear y poseer al traernos aquí.

Lingotes que debemos atesorar en nuestro interior, en nuestro corazón, y al cerrar los ojos deleitarse pues, con ellos.

Ahora dime… ¿Cerraste los ojos?

Eso es lo que debías hacer en un primer instante…

¿Dónde está tu tesoro?

 

 

16 M punto.

Hagamos de este día un día especial, hagamos este día de un día de celebración y creemos, hoy, junto a ti, un lugar del cual acordarse con el paso intenso del tiempo, del momento, de las horas, de los minutos y de los pequeños segundos que pasan y pasan sin descanso y sin cesar delante de nosotros.

El paso del tiempo me quebró la voz, descompuso mi ser, destrozó mi interior, deshizo mi mente… El paso del tiempo me introdujo en un lugar gris, monótono y sin ninguna diversión en el cual pasaba desapercibido hasta para mí mismo. Un tiempo largo, que parecía no tener fin, y, que cuando lo tuvo, me asustó salir de allí donde había estado siempre, de las comodidades y necedades que ocupaban falsamente lugares inexistentes (o existentes) de mi interior.

Pero, un final, ¿qué es? Nada más que el principio de una nueva historia, de un nuevo suceso, de una nueva noticia… No es más que el cambio que da lugar a nuevas situaciones no afrontadas por nosotros mismos. Un final, sí, que dio principio a un nuevo amanecer, a un nuevo nacimiento, a unas nuevas ideas…Un final con dificultad… Pero, ¿dónde está la gracia en superar los obstáculos sin ningún tipo de impedimento? Las personas, los humanos, los seres racionales que aparecen día a día muy cerca de nosotros en todo momento, necesitan de grandes retos superables, de metas difíciles asequibles y de problemas problemáticos con alguna posible solución para lograr un pequeño aprendizaje, lograr aumentar su experiencia y su madurez y, ante todo, convertirse en un ser amado, querido y respetado. Que, puestos a comentar, difícilmente lo conseguirá, pero éste pondrá ahínco día tras día para superar los obstáculos suficientes para demostrarse que puede, no solo ante él mismo, sino ante los demás, sobre las malas disposiciones de los hechos establecidos de forma expresa en este lugar tan mal ordenado.

Nace un nuevo principio y con ello nacen nuevas maneras de ver lo que nos rodea, maneras de pensar y de aprender. Un principio que dura, lo que lógicamente, dura cualquier principio: un espacio de tiempo muy breve. El momento de aprendizaje se desarrolla rápidamente y de forma muy concienzuda para que podamos repasarlo durante un largo período de tiempo. Pero hay principios de los cuales aprendemos y a la vez disfrutamos y no es más que mi principio, el mismo principio que el tuyo, el mismo que dio lugar a que apareciese junto a ti y tú junto a mí.  Sentimientos que dan lugar a algo más, nuevas situaciones, nuevos lugares y diferentes enfoques a ver las ilusiones y los caprichos deseados.

Un tiempo que da lugar a un desarrollo que puede durar de forma consistente, dura y concisa. No es más que declarar un amor eterno, no es más que cantar a los cuatro vientos un gran sentimiento y aprecio, y no es más que la necesidad de pensar consciente e inconscientemente en un ser cercano, en una persona que desarrolla la historia que sucede ahora mismo.

El tiempo pasa de una manera espectacular, pero, muy diferente del tiempo vivido hasta ahora: un tiempo que necesito constantemente, un tiempo que vive y se alimenta de mi, tanto estando despierto como durmiendo, un tiempo que me ha transformado y me ha mostrado qué es encontrar la persona que te hace sentir como deseas y que te da aquello que más necesitas.

No hay felicidad que defina lo que siento ahora, ni tampoco hay palabra que pueda quedar plasmada para contar la verdad. No hay nada comparable a encontrarme acompañado, distraído y a gusto con un mundo tan injusto y mal repartido.

Dicen que las personas están hechas para hacerse daño entre ellas, dicen que las personas no saben ni quieren ni pueden comportarse como realmente deben y hay muchas de ellas que viven en un reiterado egoísmo. Dicen que el mundo está plagado de ellos pero, yo (y perdón por hablar de mí mismo), no soy uno de ellos (algo contradictorio, ¿verdad? ¡Pero es muy cierto!), y la oportunidad que me ha parecido (tú), jamás la dejaré escapar porque son muchas las condiciones que se han debido de dar para que de forma incontrolable nos hayamos encontrado, visto por primera vez, hablado entre nosotros, besado y compartido lo que hasta ahora hemos vivido uno al lado del otro, y es por ello, que no voy a dejar de apreciar todos esos buenos momentos y lugares conocidos, ni voy a dejar de desear compartir los nuevos que vengan a tu lado.

Y, ¿sabes una cosa? Me gustaría estar loco para poder olvidar o no darme cuenta de lo que te echo de menos cuando tú no estás, para quererte más allá de los límites racionales y para demostrarte que aún loco te querría, porque no hace falta ser muy inteligente ni tener la cabeza centrada para saber que tú eres una persona única, especial y un tesoro para no compartir jamás (siempre, hablando de forma sana).

Cuidaré de ti, cuidaré de tu sonrisa y aunque el tiempo se convierta en un lugar gris, aburrido y monótono haré lo posible por demostrarte que tú eres aquello por lo que he luchado y lo que siempre he deseado. Quiero ser la envidia de todo el mundo, quiero ser yo mismo día a día, quiero… Quiero…

Quiero que tú estés aquí, para no tener que escribir, para no tener que hablar… Simplemente para unirme junto a ti.

Y para esto no hay desenlace posible, solo macabros desarrollos y nuevos acontecimientos porque no hay final posible si no hay deseo expreso.

Esta es mi historia, resumida para un loco, contada para ti y declarando a pulmón abierto que las historias felices existen aunque yo mismo no creyera en ellas.

Y esto es sólo un texto desordenado que ha aparecido hoy, intentado mostrar algo más, intentando mostrar aquello que todavía no hayas podido ver… Y es una pena que aparezcan palabras confusas y poco claras, ciertamente, no es fácil declarar todo aquello que se desea pues no siempre se tiene el o los momentos, no siempre se tiene el acierto y mucho menos la gran inspiración necesaria. Pero, resumiendo, el reflejo de todo esto eres tú, y tú eres todo lo que tengo en mi interior y todo por lo que pelearé.

 

 

Tengo ganas de aporrear el teclado

Estoy intentado buscar la tranquilidad en una noche inquieta y calurosa como la de hoy.

Doy vueltas y más vueltas en el colchón y no encuentro la manera de estar cómodo, no encuentra la manera de deshacerme del peso que arrastro día a día, el peso que se me posa en mi sonrisa y que impide que te la muestre siempre que tú la quieres y la necesitas.

Me encantaría que todo ello se materializara, me encantaría poder cogerlo y lanzarlo desde bien alto, todo lo alto posible, para que jamás los pedazos volvieran a poder unirse, para que jamás volvieran a hacer el daño que han hecho.

Ahora, después de revolverme, levantarme, sentarme y escribir siento que está ahí adentro, que grita para que le atienda, que me carcome y evita que mi respiración sea tranquila… Siento que no quiere escapar y que hago todo lo posible para que desaparezca por cualquier lugar.

Quiero ser fuerte, quiero volver a sentirme sin preocupaciones, sin miedos, sin remordimientos, sin penas… Quiero ser yo, lanzarme, discutir, avergonzarme, probar, arriesgarse sin que las malas pasadas aparezcan de nuevo.

Me esforzaré por serlo todo, por aprender, por no dejar que nada ni nadie pueda conmigo y haré de este mundo un lugar para descansar, disfrutar, reír y gozar, y si no lo consigo al menos moriré sabiendo que lo intenté y que hice todo lo posible para ser una persona decente, para ser una persona como los libros de ciencia ficción que tan bien me han enseñado.

Los textos sin sentido o con sentido sólo para mí pueden llenar estanterías de libros incompletos, pueden llegar a absorber mentes totalmente limpias, pero también pueden enseñar, transmitir y mostrar.

Noches enteras a mi lado puedes pasarte para no escuchar nada esto, pero, párate un momento, centra tus sentidos en mí… ¿Me escuchas?

Sí, soy yo, estoy intentando comunicarme contigo.

Diario de a bordo

1 de septiembre de 1488,
navio
Hace 3 años que partimos de nuestra tierra, 3 años perdidos entre mares, 3 años con ilusiones que día tras día se han ido rompiendo.

Hoy, justo cuando desperté, saliendo de mi camarote, me crucé con Jonny, mi fiel ayudante, y me preguntó, cortésmente, si algún día volveríamos a ver a nuestras familias.

Me reconozco e identifico como una persona fuerte, pero Jonny aún es un crío, solo tiene 15 años, y me enternece el corazón cada vez que me pregunta este tipo de cosas.  Jonny es un buen marinero, está creciendo, se está formando como un gran hombre, pero a veces, no soy capaz de mentir a un ser todavía tan inocente como él, y escondiendo mis lágrimas que asoman por mis ojos, le aseguro, cogiéndolo por los hombros y sonriéndole, que muy pronto, llegaremos a nuestro destino.

Siguiendo con mi diario, hoy parece que el mar está tranquilo, muchos de nosotros nos hemos asomado por la cubierta, hemos tomado un poco el sol, y hemos disfrutado de un cielo tranquilo. Estas dos últimas semanas han sido muy duras para mi tripulación, y las tormentas han acabado con algunas de nuestras provisiones, y no solo eso, sino que también con algunos de nuestros miembros.

Ver el mar tranquilo, y con viento a favor a nuestro destino, hace que vivamos con más energía, que afrontemos el día a día como si se tratara de uno de nuestros mejores o más importantes días de nuestra vida.

Reímos, y aprovechamos cualquier brizna de aire para tomarnos unas buenas copas de ron, mientras cantamos nuestras canciones favoritas, nuestras canciones de marineros.

Lloramos también, por la pérdida de algunos de nuestros hermanos, en alta mar, entre batallas con navíos piratas… Guerras y asaltos, es en lo que se ha convertido este mar, este mar que, en teoría, nos tiene que llevar a conocer el paraíso, la tierra preciosa, el lugar perfecto…

3 años navegando, 3 años haciendo todo lo posible por conseguir lo que ansío tener con todas mis fuerzas: el tesoro de la vida. Miles de veces repaso por mi mente, aquel momento en que me crucé con aquél anciano, que consiguió engatusar mi mente para buscar aquello que muchas veces, decaigo y lo veo imposible e improbable… Miles de veces también, agradezco a esa persona, allí donde esté, en que haya hecho de mí una persona como la que soy ahora (gracias a esta búsqueda que organicé), intentando aguantar el peso de mi tripulación e intentándola llevar allí donde se merece. Muchos de los nuestros, perecerán en el campo de batalla, en alta mar, pero es el sacrificio que todos aceptamos  una vez nos subimos a este barco.

En el transcurso de esta gran ruta, he descubierto ciertas cosas, que nunca supe que existían: el compañerismo, la valentía, la amistad, la fuerza de voluntad, la fuerza en sí, y sobre todo, el apoyo entre todos nosotros… Quizá llevamos meses dando vueltas en este mar revuelto, en este mar lleno de corrientes, pero sabemos, que si nunca nos rendimos, llegaremos allí donde deseemos. Somos fuertes, somos honestos y sobretodo, somos UNO.

Sé que pronto llegaremos allí donde deseamos, sé que pronto podré descansar tranquilo, decir a mi tripulación que hemos llegado, que hemos descubierto la parte más importante de nuestras vidas gracias al tesoro.

Quiero que Jonny sonría con esa inocencia tan bonita que todavía conserva, quiero que Jonny tenga un motivo para crecer, tal y como hice yo, un motivo para buscar en los lugares más recónditos la solución a todo problema.

Mi nombre es Capitán Black Regin, y no soy un hombre de muchas palabras. Siempre que he viajado, mi cuaderno de abordo lo he tenido simplemente de adorno, pues nunca he creído necesario dejar plasmada mi existencia y experiencia en algún medio transportable. En este caso, he roto con mis costumbres, con mis reglas, porque creo en mí y en mi tripulación, en mi sueño, pero lógicamente, por mucho deseo que pongamos, no puedo asegurar que lo consigamos.

Para mí, lo más importante es, ha sido, y será, esta tripulación. Viviría y mataría por ella, todos, y cada uno de ellos, son excelentes personas: Jaco, Robin, Fly, Borroso, Azul, Andrea, Piter, Jonny, Gordito, Remo, Baboret…  Y los miembros que hemos perdido, que quiero que también sigan para siempre en nuestros corazones: Revólver, Fleva y Harry.

Quiero que sean recordados a mi lado, por si alguna vez, la vejez o la muerte me hace olvidar estas hazañas, lo que sentí una vez estando a su lado. Quiero que quede todo aquí, que pueda leer noche tras noche algo tan bonito como esto, o que, mis hijos, o los hijos de mi tripulación puedan saber cuán grandes fueron o son sus padres.

Y si alguna vez, una tormenta nos vence, o un navío pirata nos hunde, quiero que todo el mundo sepa, que alguna vez, existieron unos marineros que lucharon ferozmente dando su último aliento de su vida por conseguir sus sueños. O que allí donde perecieron, aún se escucha al Capitán Black Regin y a toda su tripulación cantando y brindando con copas rebosando de ron.

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